Un laboratorio de Fort Worth ayuda a combatir el tráfico internacional de menores
Por admin • 8 feb, 2010 • Sección: En el mundoMuestras de ADN de los niños haitianos desplazados por el terremoto del pasado mes llegarán pronto a Forth Worth como parte de un esfuerzo urgente para frear el tráfico de seres humanos.
El Dr. Arthur Eisenberg, profesor del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad del Norte de Texas, es colaborador de DNA – Prokids, un proyecto humanitario internacional que intenta reunir a niños víctimas del tráfico de seres humanos con sus familias.
Las muestras de ADN tomadas a los menores se introducen en una base de datos y se comparan con el ADN de los padres que hayan denunciado la desaparición de sus hijos.
El pasado año, los creadores del proyecto dedicaron sus esfuerzos a establecer bases de datos en países que tienen una alta tasa de tráfico de personas, como Guatemala, Tailandia o Filipinas. En la actualidad, están realizando un trabajo contrarreloj para distribuir los kits de toma de muestras de ADN en Haití.
Las organizaciones de derechos humanos y el gobierno norteamericano han venido avisando sobre el posible problema de tráfico de personas tras la catástrofe, y esta concienciación se hizo mayor la semana pasada cuando 10 americanos fueron arrestados bajo la sospecha de que iban a extraer de manera ilegal a 33 niños haitianos.
Las autoridades temen que los niños puedan caer en redes de prostitución o trabajos forzados.
“Podéis ver los miles de niños que se ven en las calles”, dijo Eisenberg, co-director del Centro de Identificación Humana de la Universidad del Norte de Texas. “Podéis ver el fervor para que sean adoptados fuera del país. Mientras tanto, los padres no saben dónde están sus hijos. Y los hijos no saben dónde están sus padres. Es una fuente muy rica para el tráfico de menores.”
En las trincheras
Eisenberg estaba en Filipinas cuando tuvo lugar el terremoto del 12 de enero que derrumbó edificios y mató a más de 200,000 haitianos.
Él ha viajado a lo largo del mundo durante años, ayudando a otros países para que mejoren su tecnología de ADN. En Filipinas estaba con el Dr. José Lorente, un viejo amigo y profesor de la Universidad de Granada, con quien Eisenberg está desarrollando Prokids.
Lorente ha afirmado que lo que le inspiró a empezar este proyecto fue ver a cientos de niños deambulando solos por las calles en todo el mundo. Él se preguntaba dónde estaban sus familias. Y se dio cuenta que sin ningún método para identificarlos, sería imposible devolverlos a sus casas.
“Un bebé no sabe quién es” dice Eisenberg. “La mitad de los niños obligados a trabajar no saben de dónde vienen.”
Lorente ha ofrecido el uso del sistema Prokids a través de la embajada de Haití en España, para reunir a los niños con sus padres, en medio de esta avalancha de adopciones.
Con tantos cuerpos aun sin identificar, es muy difícil determinar si los padres están vivos o muertos, afirma Eisenberg.
“Si los niños van a ser adoptados con rapidez, asegurémonos de que tienen sus perfiles de ADN, por si sus padres están vivos”, afirma Eisenberg. “Aunque parezca que lo mejor sea enviar a los niños a los Estados Unidos… hay algunos padres que quieren tener a sus hijos.”
Prokids está intentando conseguir una provisión inicial de 5000 a 6000 kits de toma de muestras de ADN. Una vez que lleguen se formará a una serie de personas, posiblemente personal de Naciones Unidas, para que tomen las muestras. Las muestras de ADN se pueden tomar con una punción digital. Los trabajadores en Haiti lo harán a través de una muestra de saliva extraída de la boca de los menores con un bastoncillo.
“Estamos intentando que el proceso sea todo lo simple y humano posible” dice.
Vision Global
Los esfuerzos de Prokids en Haití son una respuesta a una catástrofe. Pero los creadores del proyecto tienen planeado generar una base de datos internacional que proteja a los 600.000 a 800.000 menores con los que se calcula que se trafica internacionalmente cada año.
Además de obligarlos a trabajos forzados y a ejercer la prostitución, a alguno de estos niños se les extraen órganos que son vendidos en el mercado negro. Pero a muchos de ellos los venden en adopciones ilegales, que, según Eisenberg, es donde Prokids debe inicialmente tener un mayor impacto.
En un programa piloto en 2007-08 en un centro de adopciones de Guatemala, se encontraron a 46 menores que habían sido dados en adopción de forma illegal por personas que no tenían relación de sangre alguna. Según las autoridades, los niños fueron secuestrados y vendidos al centro de adopción, que los vendía a su vez al darlos en adopción, normalmente a americanos. Con los test de ADN, casi dos docenas de estos menores se devolvieron a sus familias.
Después del estudio piloto, Prokids, ha identificado a más de 200 niños, según se indica en su página web.
¿Qué es lo siguiente?
Según Eisenberg, queda mucho trabajo. El laboratorio del Norte de Texas procesará muchas de esas muestras de ADN procedentes de Haití, pero según crezca el proyecto, se necesitará el apoyo de laboratorios de otros países.
Además, la toma de ADN parece estar reñida con la privacidad. Eisenberg afirma que la base de datos de Prokids sólo une el perfil de ADN con un código de barras. La información personal se recopilará en bases de datos separadas para cada país.
Los rasgos culturales y las creencias religiosas también suponen un desafío. Por ejemplo, las muestras de ADN no se pueden recoger de forma oral en algunos países porque se considera ofensivo introducir algo en la boca de una persona.
Asimismo, este tipo de identificaciones a veces conduce a tomar decisiones complicados. En los casos en los que los niños están siendo forzados a trabajar está claro que se deben devolver a sus familias. Pero, ¿qué hacemos en el caso de que una pareja adopte a un menor y, años después, se determine que el niño ha sido secuestrado y vendido ilegalmente para adoptarlo?
Eisenberg afirma que las respuestas a estas cuestiones las tienen que dar los gobiernos y las fuerzas de seguridad internacionales.
“No somos tan ingenuos como para pensar que vamos a terminar con el tráfico de personas”, dice. “Pero una vez que se empiezan a realizar estas identificaciones, puedes proporcionarles a las autoridades competentes información sobre cómo los menores han llegado a esta situación”
Fuente: Star-Telegram: http://www.star-telegram.com/metro_news/story/1952092.html


